miércoles, 19 de junio de 2013

HISTORIA DE LA IGLESIA Y EL HOSPITAL DE BELÉN

Una hallazgo fortuito acerca del gestor del hospital de Belén me llevó a elaborar la siguiente historia.

En una de las visitas al local de la Sociedad de Beneficencia Pública me topé con un llamativo retrato. Era la imagen del licenciado Juan Esteban de Castromonte, fundador del Hospital de Belén.
La pintura es llamativa, sobre todo por su valioso aporte histórico en el cual se registra al representante de la Congregación religiosa de los Beltlemitas. 

Esta orden religiosa, a decir de Salvador Cáceres, nació en Centro América-Nicaragua. Estuvieron consagrados a aliviar la salud espiritual y corporal de la gente pobre, principalmente de los indígenas desamparados.

En el Perú llegaron primero a Cajamarca en el año de 1627 y a Huarás el año de 1700, estableciéndose en el lado sur del pueblo. La presencia Betlemita obedeció al pedido de la población indígena, tanto de los caciques, gobernadores de indios principales de la doctrina de San Sebastián; pero sobre todo al pedido del gestor de la fundación del hospital, el licenciado Juan Esteban de Castromonte.

En enero de 1701 se empezó a construir el complejo Betlemita: convento, hospital y templo, adquiriendo las imágenes patrones de la congregación: San José, la Virgen María y el Niño Jesús.

En 1705, Juan Esteban de Castromonte, fundador del Hospital de Belén, ingresó a la congregación Betlemita como un religioso más, en 1706, falleció, siendo sepultado en el Altar Mayor del Templo de Belén.



domingo, 16 de junio de 2013

AURELIO PALMA « EL BORDADOR DEL PUEBLO» (1925-2008)

Don Aurelio Palma Sánchez, unlo de los mejores bordadores de Huaraz, a cinco años de su sentida partida en el Día del Padre.

Don Justo Aurelio Palma Sánchez nació un 18 de Octubre de 1925, hijo de don Aurelio Palma Díaz y de doña Toribia Sánchez Rosales. Hermano mayor de cuatro hermanos, Blanca, Cirila, Reynaldo y Alejandro.

Cursó sus estudios en el colegio Nacional La Libertad, siguió estudios por correspondencia del Idioma Inglés así como Contabilidad.

Se casó con doña Juana Huerta Cotillo con quien tuvo ocho hijos, cuatro varones y cuatro mujeres:
Lucio, César, Jaime y Edgar Palma Huerta así como Carmela, Nelly, Edith y Toribia Palma Huerta.


Hacia los 30 años expuso lo mejor de su arte en la capital de la República con sus tradicionales y clásicos velones a invitación del Banco Continental y fue ahí donde pudo conocer a lo más graneado de los artistas y literatos como José María Arguedas al igual que otros grandes intelectuales de la época.

Don Aurelio Palma era admirador acérrimo de Juan Velasco Alvarado y fiel devoto y servidor del Señor de los Milagros.
Sufrió y sobrevivió  junto a sus padres y su familia las dos hecatombes, el aluvión de 13 de Diciembre de 1941 y el fatídico sismo del 31 de Mayo de 1970.

Tenía un gusto por la música ancashina en especial por los conjuntos como Atusparia, Lira Andina de Huaraz, Quinteto Lírico Huaraz al igual que la música andina con profunda emoción y sentido social.

Hincha del Club Sport Ancash a quien de muy joven siguió al igual que el deportivo Belén en sus épocas de gloria y gran prestancia.
Poseedor de una cultura popular única que solía trasmitir durante sus amenos coloquios y no menos encendidos alegatos sobre la cultura, además de una chispa a flor de piel en temas como la política y los acontecimientos locales y regionales a través de sus hijos, los periodistas y comunicadores sociales que le dan un valor agregado a su labor de bordador y juglar rural a través de su altar y bordados.

A los 33 años a consecuencia de un mal que lo quejaba, perdió la vista izquierda, pese a todo ello supo salir Don Aurelio Palma Díaz a través del bordado y al altar en todas las comunidades y pueblos a los cuales viajó durante sus 81 años de vida.

Don Justo Aurelio Palma Sánchez fue llamado a la casa del padre un 22 de Junio del 2008 y hoy goza del favor del señor en donde, de seguro, contempla la gloria de Dios.


sábado, 15 de junio de 2013

MARIÁTEGUI Y SU LEGADO EN ANCASH

Al cumplirse 119 años  del nacimiento del gran pensador peruano, José Carlos Mariátegui, un 14 de junio, recordamos su importante legado para conocer la realidad peruana a través de su "Siete Ensayos de la Realidad Peruana".

Este año hemos tenido el privilegio de contar con importantes publicaciones que abundan sobre el estudio del pensamiento mariateguista en la historia peruana, pero, sobre todo, referido a nuestra región y, en particular a sus personajes.

En el libro de Edgar Cáceres Flor, titulado Aproximación a la biografía de Ernesto Reyna y a su novela cumbre: "El Amauta Atusparia" encontramos interesantes datos acerca de esta relación entre el escritor y periodista Ernesto Reyna y el gran ensayista José Carlos Mariátegui.

Reyna se inició formalmente escribiendo en el diario "La Prensa" de Huarás en 1926; asimismo, escribe en "Horizonte" que dirigía Ferderico Sal y Rosas, también escribe en "Mensaje",, "La Autonomía", "Ensayo", "Rumbo", "Nueva Era", entre otras publicaciones huarasinas hasta 1928.

Cuando tuvo 23 años de edad conoce y forja amistad con José Carlos Mariátegui, y se convierte en uno de los redactores de la famosa revista peruana "Amauta" que fundó José Carlos Mariátegui en 1926.

La presencia escrita de Mariátegui relacionada con Ancash aparece en la novela histórica "El Amauta Atusparia" de Ernesto Reyna Zegarra, el título lo dio Mariátegui, a decir de Augusto Alba Herrera.

En Huarás antes que la revista "Atusparia" en 1926 dos jóvenes empiezan a irradiar las ideas de la teoría marxista. Se trata de Federico Sal y Rosas y Alejandro Tafur Pardo, reconocidos intelectuales quienes son los iniciadores de la difusión de las ideas socialistas en esta parte del Callejón de Huaylas.

Ambas personalidades a través de diversos órganos de difusión como la revista "Juventud", "Brújula" se encargan de difundir y debatir las ideas.

Dos vertientes surgen así del socialismo; el primero planteaba un socialismo menos dogmatico y más positivista, mientras Alejandro Tafur Pardo discrepaba de la posición de Federico Sal y Rosas planteando incluso la caída de Rusia socialista.

La Muerte de Mariátegui produjo en Huarás un amplio debate sobre cuál debería ser el camino a seguir al amparo de las ideas socialista.

De ahí surgen dos vertientes muy marcadas, la primera, cuyo órgano de difusión es "Brújula" que conglomera a los obreros e intelectuales y estudiantes. Estas publicaciones son impulsadas por Sal y Rosas.

La otra vertiente tiene a la revista "Horizonte" como su principal órgano de difusión y plantea la necesidad de volver a investigar y estudiar la realidad peruana y en concreto del departamento de Ancash a la luz de los planteamientos primigenios del mareateguismo.

Uno de sus principales representantes es Julio Ramírez Jácome quien en enero de 1932 escribió sendos artículos de franco apologismo a las ideas renovadoras planteados por Mariátegui en Los Siete Ensayos.

Alejandro Tafur y Federico Sal y Rosas hacen de Huarás el ágora de las conferencias y debates así como las polémicas periodísticas, disputándose el espacio político; el primero hacia el aprismo y el segundo al socialismo.

A 119 años de su nacimiento, es necesario seguir investigando y estudiando la obra de Mariátegui. Personalmente encuentro importante el estudio referido a las crónicas mariateguista, el estilo así como su papel dentro del periodismo peruano.

En la obra "La Acción Escrita", "José Carlos Mariátegui Periodista" de Genaro Carnero Checa podemos conocer puntualmente este aporte. De igual manera, Mariátegui Juvenil: "El Cronista" de Winston Orillo son dos obras importantes para explorar el legado en el campo periodístico del gran ensayista peruano.
Queda pendiente el estudio acerca de la cercana relación con el periodista huarasino Ladislao F. Meza; una tarea en la cual nos encontramos actualmente abocados.

domingo, 9 de junio de 2013

ANCASH: CULTURA E IDENTIDAD

El clásico Velón Huaracino elaborado por el artista Aurelio Palma Sánchez. A cinco años de su partida.

Duarante este tiempo nos hemos abocado a la búsqueda del trabajo artístico de los bordadores de Ancash y, concretamente Huarás. Nuestra búsqueda no ha sido en vano, en la Revista Queymi, bajo la dirección de Fracisco Gonzáles, así como en las recientes publicaciones de la Revista Hirka, hemos hallado, con sumo agrado, la promoción de este tipo de arte.

Es por eso que nos vemos en la imperiosa necesidad de empezar a divulgar una serie de artículos, previa investigación e incansable búsqueda, del importante legado de las personas en bien de engrandecer la cultura e identidad de nuestros pueblos.

Planteamos, además, la necesidad de esbozar un trabajo referido al periodismo cultural que integre nuestra actual fisionomía e identidad propia. A 43 años del terremoto del 31 de mayo de 1970, creemos oportuno empezar a comprender que una nueva identidad se viene formando en base a la contribución de los demás habitantes y nuevos huaracinos.