Al cumplirse 119 años del nacimiento del gran pensador peruano, José Carlos Mariátegui, un 14 de junio, recordamos su importante legado para conocer la realidad peruana a través de su "Siete Ensayos de la Realidad Peruana".
Este año hemos tenido el privilegio de contar con importantes publicaciones que abundan sobre el estudio del pensamiento mariateguista en la historia peruana, pero, sobre todo, referido a nuestra región y, en particular a sus personajes.
En el libro de Edgar Cáceres Flor, titulado Aproximación a la biografía de Ernesto Reyna y a su novela cumbre: "El Amauta Atusparia" encontramos interesantes datos acerca de esta relación entre el escritor y periodista Ernesto Reyna y el gran ensayista José Carlos Mariátegui.
Reyna se inició formalmente escribiendo en el diario "La Prensa" de Huarás en 1926; asimismo, escribe en "Horizonte" que dirigía Ferderico Sal y Rosas, también escribe en "Mensaje",, "La Autonomía", "Ensayo", "Rumbo", "Nueva Era", entre otras publicaciones huarasinas hasta 1928.
Cuando tuvo 23 años de edad conoce y forja amistad con José Carlos Mariátegui, y se convierte en uno de los redactores de la famosa revista peruana "Amauta" que fundó José Carlos Mariátegui en 1926.
La presencia escrita de Mariátegui relacionada con Ancash aparece en la novela histórica "El Amauta Atusparia" de Ernesto Reyna Zegarra, el título lo dio Mariátegui, a decir de Augusto Alba Herrera.
En Huarás antes que la revista "Atusparia" en 1926 dos jóvenes empiezan a irradiar las ideas de la teoría marxista. Se trata de Federico Sal y Rosas y Alejandro Tafur Pardo, reconocidos intelectuales quienes son los iniciadores de la difusión de las ideas socialistas en esta parte del Callejón de Huaylas.
Ambas personalidades a través de diversos órganos de difusión como la revista "Juventud", "Brújula" se encargan de difundir y debatir las ideas.
Dos vertientes surgen así del socialismo; el primero planteaba un socialismo menos dogmatico y más positivista, mientras Alejandro Tafur Pardo discrepaba de la posición de Federico Sal y Rosas planteando incluso la caída de Rusia socialista.
La Muerte de Mariátegui produjo en Huarás un amplio debate sobre cuál debería ser el camino a seguir al amparo de las ideas socialista.
De ahí surgen dos vertientes muy marcadas, la primera, cuyo órgano de difusión es "Brújula" que conglomera a los obreros e intelectuales y estudiantes. Estas publicaciones son impulsadas por Sal y Rosas.
La otra vertiente tiene a la revista "Horizonte" como su principal órgano de difusión y plantea la necesidad de volver a investigar y estudiar la realidad peruana y en concreto del departamento de Ancash a la luz de los planteamientos primigenios del mareateguismo.
Uno de sus principales representantes es Julio Ramírez Jácome quien en enero de 1932 escribió sendos artículos de franco apologismo a las ideas renovadoras planteados por Mariátegui en Los Siete Ensayos.
Alejandro Tafur y Federico Sal y Rosas hacen de Huarás el ágora de las conferencias y debates así como las polémicas periodísticas, disputándose el espacio político; el primero hacia el aprismo y el segundo al socialismo.
A 119 años de su nacimiento, es necesario seguir investigando y estudiando la obra de Mariátegui. Personalmente encuentro importante el estudio referido a las crónicas mariateguista, el estilo así como su papel dentro del periodismo peruano.
En la obra "La Acción Escrita", "José Carlos Mariátegui Periodista" de Genaro Carnero Checa podemos conocer puntualmente este aporte. De igual manera, Mariátegui Juvenil: "El Cronista" de Winston Orillo son dos obras importantes para explorar el legado en el campo periodístico del gran ensayista peruano.
Queda pendiente el estudio acerca de la cercana relación con el periodista huarasino Ladislao F. Meza; una tarea en la cual nos encontramos actualmente abocados.